TEXTO ACADÉMICO.
¿Cómo la interculturalidad enriquece el proceso de
aprendizaje?
La interculturalidad es un enfoque que reconoce la
diferencia cultural como un valioso recurso en la práctica pedagógica y en la
educación inclusiva. En los últimos años, hemos notado la migración de muchos
hermanos venezolanos a nuestro país y a otros países de la región. Esto ha
permitido que tengamos en nuestras aulas numerosos estudiantes del hermano
país, lo que nos ha brindado la oportunidad de conocer su cultura, su
gastronomía, sus preferencias musicales y deportivas, entre otras. Esta
convivencia genera un aprendizaje intercultural.
En nuestras aulas también tenemos estudiantes de diferentes
ciudades del país, así como de comunidades afrodescendientes, indígenas,
árabes, entre otras. Esta diversidad cultural transforma el aula en un espacio
enriquecido de saberes, costumbres y formas de ver el mundo.
“La interculturalidad crítica no se reduce a la coexistencia
entre culturas, sino que apuesta por la transformación estructural del sistema
educativo, reconociendo y articulando los saberes, lenguas y formas de vida de
los pueblos”
(Walsh, 2009, p. 25).
¿Cómo enriquece el aprendizaje la interculturalidad?
1. Fomenta el pensamiento crítico y la empatía
Al conocer otras formas de ver el mundo, los estudiantes aprenden a cuestionar
sus propios prejuicios y desarrollar una actitud abierta.
2. Promueve el aprendizaje colaborativo
La diversidad cultural en el aula invita al trabajo en equipo desde diferentes
experiencias, lo que enriquece las soluciones y perspectivas.
3. Aporta múltiples formas de aprender y enseñar
Cada cultura tiene métodos, lenguajes, símbolos y formas de conocimiento
propias. Incorporarlos en clase hace que el aprendizaje sea más inclusivo y
significativo.
4. Fortalece la identidad y la autoestima
Cuando los estudiantes ven su cultura representada y valorada en el entorno
educativo, se sienten reconocidos y motivados.
5. Prepara para un mundo globalizado
En un mundo interconectado, es esencial que los estudiantes aprendan a
convivir, comunicarse y trabajar con personas de distintas culturas.
¿Cómo el buen uso de las herramientas digitales
contribuye a una didáctica exitosa en el proceso de enseñanza y aprendizaje?
Nos encontramos en el primer cuarto del siglo XXI, y la
tecnología permea cada una de nuestras acciones en diferentes ámbitos. En lo
financiero, por ejemplo, disponemos de aplicaciones móviles y rara vez
necesitamos ir a una entidad bancaria; pedimos comida desde apps o, al llegar a
un restaurante, escaneamos la carta mediante un código QR. También usamos
plataformas digitales para solicitar transporte. La educación no es ajena a
estas nuevas tecnologías.
Los OVA (Objetos Virtuales de Aprendizaje), EVA y AVA
(Entornos Virtuales de Aprendizaje), RED y REDA (Recursos Educativos Digitales
Abiertos) han transformado la manera de enseñar y aprender. Esta nueva
generación de estudiantes se motiva más al interactuar con estas herramientas.
La gamificación, la realidad virtual, la realidad aumentada, la creación de
videos, podcasts y el uso del cine como recurso pedagógico nos retan como
docentes a actualizarnos y a adaptarnos a esta nueva sociedad del conocimiento.
“El acceso a las tecnologías de la información y la
comunicación no es solo un factor de modernización educativa, sino una
condición indispensable para la inclusión y la participación en la sociedad del
conocimiento”
(Castells, 2001, p. 247).
Ventajas de utilizar herramientas digitales en la
educación del siglo XXI
- Acceso
a la información y recursos globales
Estudiantes y docentes pueden acceder fácilmente a bibliotecas virtuales, bases de datos, videos educativos, simuladores y otros materiales de calidad desde cualquier lugar y en cualquier momento. - Personalización
del aprendizaje
Gracias a plataformas adaptativas y herramientas como las apps educativas, los estudiantes pueden aprender a su propio ritmo, según sus estilos y necesidades. - Fomento
de la colaboración y el trabajo en red
Las herramientas digitales permiten el trabajo colaborativo a través de entornos virtuales, foros, chats, videollamadas y documentos compartidos, promoviendo habilidades sociales y de trabajo en equipo. - Desarrollo
de competencias digitales y pensamiento crítico
Preparan a los estudiantes para enfrentar los retos del mundo actual, donde las habilidades tecnológicas y el pensamiento crítico son esenciales. - Motivación
y aprendizaje activo
El uso de recursos interactivos, gamificación, realidad aumentada, videos, infografías y más hace que el aprendizaje sea más dinámico y significativo. - Evaluación
más eficiente y continua
Las plataformas digitales permiten aplicar pruebas, hacer seguimiento del progreso, ofrecer retroalimentación inmediata y recopilar datos útiles para mejorar la enseñanza. - Promoción
de la interculturalidad y el aprendizaje global
Facilitan el contacto con otras culturas, el aprendizaje de idiomas y la colaboración entre estudiantes de distintos contextos geográficos y culturales.
Conclusión
Tan importantes como las herramientas digitales en el
proceso de enseñanza-aprendizaje es la interculturalidad y su integración en
las dinámicas pedagógicas. Nosotros, los docentes, debemos ser los
catalizadores que guíen estas nuevas tendencias para construir una sociedad más
justa, equitativa e inclusiva.
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